Toma Tú, mi Señor, esta carga;
Me siento exhausto bajo el peso
De mi fardo: cansadas,
Mis manos tiemblan.
Voy a cada instante tropezando
Al seguir mi senda.
¡Oh, condúceme con tu mano divina
Otra vez este día!
Si tú no conduces mi camino
Será para mi demasiado
Difícil y áspero:
Tan sólo podré proseguirlo
Confiando en que tu vas conmigo.
Más no sólo gimo
Por mí. Esta carga que llevo,
Son las aflicciones, Señor, de mi pueblo.
Poema de Toyohiko Kagawa, del libro Cantos de los barrios bajos, Casa Unida de Publicaciones y Editorial Aurora, Argentina-México, 1953.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario