martes, 9 de octubre de 2018

MÚSICA DE LA GRACIA


Hay música que bendice

Hay música que maldice, que grita: muerte,
destrucción

Hay música que entibia mis oídos
que alegra el alma.

Hay música que hace intolerable el día
pero hay otra que endulza los sueños

Esta es la música de la gracia
como la de los ángeles
que cantaron para el exquisito público
de pastores una noche
hace más de dos mil años.


Jeremías Ramírez V

domingo, 7 de octubre de 2018

PÁJAROS

La tarde cae
y cruzan el cielo
parvadas de gozosos gritos
olas que se revuelven en el cielo
cuerpo multiforme que se transforma
como un pez de diminutas gotas
en fantásticas figuras
y luego se posan
sobre las copas de los árboles.

Cada tarde
el espectáculo se repite
¿Quién puso en ellos
sin capitán ni diseño
la sincronía perfecta de su vuelo?

¿Quién, quien
que no armoniza
los movimientos del hombre?

¿Quien, quien
puede arrancar el egoísmo
que impide sincronizar
nuestro vuelo?

Sí, Tú, quien en tu mano
se sostiene el equilibrio del universo


© 2018. Jeremías Ramírez Vasillas

sábado, 6 de octubre de 2018

HACEMOS MEMORIA DE TI

Es un acto tan simple:
trocitos de pan
y vasitos de jugo
de la vid

Hagan memoria de mí

Y un grupo pequeño
en silencio
apena murmura

Hagan memoria de mí

que hace dos mil años
no fue vino o pan
sino un cuerpo quebrantado
y sangre surcando la madera

Hagan memoria de mí

Una de tantas ejecuciones romanas
que pudo quedar en el olvido

Hagan memoria de mí

Y he aquí
dos mil años ha
tocado por esa luz,

Hagan memoria de mí

Con el regusto del pan
y el jugo de la vid
hacemos memoria de ti

Y el eco de nuestra conmemoración
rasga la cortina férrea del tiempo
y el olvido

Hacemos memoria de ti.

Anunciando el portento
de tu amor.

Por eso

Hacemos memoria de ti


viernes, 5 de octubre de 2018

EN EL DULCE HUECO DE TU MANO


El miedo ladra,
golpea,
salta en súbito furor
como un tigre
indómito

Siento su fétido aliento

Y mis dientes
entrechocan entre sí como piedras

Y mis intestinos
se retuercen
bajo su fría mano

Tengo miedo

Aunque ande en valle de sombra de muerte…

Musito un salmo,
pero el miedo muerde
golpea,
desgarra

… No temeré mal alguno

Sin embargo
el miedo me sigue
como un perro en
la calle de la incertidumbre

¿Por qué no puedo
andar con paso firme
si a mi lado Tú estás?

Oh, Señor.

Déjame sentir
tu mano, sólo tu mano.

Déjame sentir
que estoy en el dulce hueco
de tu mano