La tarde cae
y cruzan el cielo
parvadas de gozosos gritos
olas que se
revuelven en el cielo
cuerpo multiforme
que se transforma
como un pez de
diminutas gotas
en fantásticas
figuras
y luego se posan
sobre las copas
de los árboles.
Cada tarde
el espectáculo se
repite
¿Quién puso en
ellos
sin capitán ni
diseño
la sincronía
perfecta de su vuelo?
¿Quién, quien
que no armoniza
los movimientos
del hombre?
¿Quien, quien
puede arrancar el
egoísmo
que impide sincronizar
nuestro vuelo?
Sí, Tú, quien en tu mano
se sostiene el equilibrio del universo.
Sí, Tú, quien en tu mano
se sostiene el equilibrio del universo.
© 2018. Jeremías
Ramírez Vasillas
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